Cheescake de filloas




Si estás buscando un postre diferente para estos carnavales, algo original y único para la sobremesa de estos días, sin duda, esta es tu receta.

El postre favorito de mi marido es la tarta de queso y siempre que viene a casa, procuro tenerle una. Además, son días de carnaval y a mí las filloas me pierden, es mis dulce favorito de estas fechas y mira tú por dónde, las he unido en una deliciosa y fantástica tarta. ¡Esto es cocina fusión y los demás son tonterías!

Para no complicaros demasiado la vida, he hecho con ambas cosas eso que os gusta mucho: unir todos los ingredientes y listo. Lo que aligera un montón la receta, la verdad. No tener que andar montando nata o claras o haciendo varios pasos, es un plus eh, ¿o no?


Pues venga, os dejo ya con ella y si la hacéis y me queréis enseñar vuestras fotos lo podéis hacer en el Facebook de la página (link aquí) o en mi instagram (link aquí) ¡¡¡Me encanta verlas!!!!



Tarta de queso y filloas


Ingredientes para las filloas:
3 huevos M
250 ml de leche (entera, semi... la que haya en casa)
40g de mantequilla con sal fundida
2 cucharadas soperas de azúcar glas
100g de harina de trigo de repostería
Ralladura de un limón
50 ml de licor de anís (Vale, podéis poner un poco más... ¡borrachuzos! 😄)
Mermelada de fresa

Ingredientes para la cheescake (todos a temperatura ambiente):
Una tarrina de queso mascarpone (250g)
Una tarrina de queso crema tipo philadelphia (300g)
200 ml de nata para montar (35%MG)
150g de azúcar común
4 huevos M
40g de maizena
Una cucharadita de vainilla en pasta (o esencia, o el interior de una vaina... lo que tengáis)
Una pizca de sal

Además para decorar:
Nata para montar (35%MG)
Fresas frescas

Elaboración:

Empezamos preparando las filloas.

Unimos en un bol todos los ingredientes (excepto la mermelada) Dejamos que la masa repose mientras ponemos la sartén o crepera al fuego. A ver, os explico. Las filloas las vamos a enrollar, así que, cuanto mayor sea el diámetro de vuestra sartén o crepera mejor, porque así haréis menos y acabaréis antes, (no es lo mismo hacer 5 filloas que 15) y además de este modo, les daremos más vueltas para enrollarlas, con lo que luego a la hora de cortar la tarta, quedará más vistoso y lucido el corte. (Esto lo entenderéis luego mejor con las fotos del paso a paso) Mis filloas medían 24cm de diámetro pero que nadie se líe con esto, no pasa nada si son un poco más pequeñas o un poco más grandes. Debo decir que necesité 7 filloas para hacer la tarta y creo que me salieron 9 o 10 (es que no recuerdo cuántas me comí 😊) Bueno, a lo que vamos, una vez la sartén o crepera caliente, mojamos un trocito de papel de cocina en aceite y lo pasamos por la sartén para dejar una finísima capa de grasa (podéis hacerlo también con un trozo de mantequilla si os es más cómodo o como yo con un taco de tocino...¡un saludo a mis paisanos!) echamos un poquito de la masa dentro y giramos la sartén o crepera hasta cubrir todo el fondo con ella (procuraremos que nos queden finas). Cuando la parte de masa que os queda  a la vista, se seque (esto se ve a simple vista) y con ayuda de un cuchillo de punta redonda (o cualquier otra cosa que sirva para lo mismo) levantamos un poquito la masa por un lado y cogiéndola con los dedos le damos la vuelta. También podéis coger la sartén y lanzarlas al aire y que se den la vuelta solas... ejem, sin comentarios.
Vamos colocando las filloas en un plato o fuente una encima de otra, así hasta terminar toda la masa. Reservamos.

Vamos ahora con la preparación del molde.
Esta tarta, como muchas tartas de queso, la vamos a hornear al baño María. Lo ideal sería hacerla en un molde desmontable, pero si no es completamente estanco, hay que forrarlo por el exterior y aún con eso y todo a mí no es la primera vez que se me filtra el agua y me cargo la tarta, así que yo hago las tartas de queso en un molde normal (no desmontable) forrado en su base y laterales con papel de horno (previamente engrasado). A favor, que no entra agua y no tienes que andar colocando mil capas de papel de aluminio alrededor de molde y aún así, arriesgarte a que el agua se filtre y te cargues todo el trabajo. En contra, que deja marcas. Quedan marcados los pliegues que se forman durante el horneado en los bordes de la tarta. Así que decidir vosotros que molde queréis usar.

Precalentamos el horno a 160ºC (con aire) 180ºC (sin aire) Metemos en el interior una bandeja con agua mayor que el molde que vamos a usar para hacer la tarta. Nos aseguramos de que el agua cubra por lo menos 1/3 de nuestro molde.

Recortamos una filloa dándole el mismo diámetro que el molde (Para esta receta he usado un molde de 20cm) y la colocamos de base. La siguiente filloa la untamos con una fina capa de mermelada de fresa y la enrollamos sobre sí misma como si fuese un brazo de gitano y a su vez la volvemos a enrollar sobre sí misma para hacer una espiral, como si estuviésemos haciendo una ensaimada. Colocamos esta filloa encima y en el centro de la que está de base. Hacemos lo mismo con la siguiente filloa, capa de mermelada, la enrollamos sobre sí misma y la colocamos a continuación de la anterior para hacer más grande la espiral hasta casi cubrir la totalidad del molde. Dejaremos un borde de 1cm más o menos entre la última filloa y el molde para que al añadir la crema de queso las cubra perfectamente y no se vean por la parte de fuera una vez desmoldemos la tarta.

Os dejo con unas cutrefotos de lo explicado anteriormente. Hice la tarta de noche y saqué las fotos con el móvil así que no son de la mejor calidad, pero lo importante es que os ayude a aclarar dudas en caso de las que haya.


Bueno, pues ya lo veis. Se rellenan las filloas, se enrollan y se enroscan sobre sí mismas para formar una espiral que casi cubra la totalidad de la superficie del molde.

Ahora preparamos la tarta de queso. Es importante que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente para que nos quede una crema lisa y sin grumos. Mezclamos todo junto, mejor si lo hacemos a mano para evitar introducir mucho aire y que luego la tarta suba durante el horneado y se agriete. Si utilizáis batidora eléctrica, hacerlo a baja velocidad. Colamos la mezcla y la vertemos sobre las filloas. Introducimos la tarta en el horno a 160ºC los primeros 15 minutos. Pasado el tiempo bajamos la temperatura a 110ºC durante 75 minutos más. Una vez horneada dejamos la puerta del horno entreabierta con la tarta dentro hasta alcanzar la temperatura ambiente (de ahí que haya preparado la tarta de noche. El horneado y enfriado de la tarta es largo, así que si lo hacemos antes de acostarnos tendremos la tarta lista la mañana siguiente)

Llevamos la tarta a la nevera y la dejamos preferiblemente de un día para otro (la textura y el sabor mejoran considerablemente tras este reposo) La desmoldamos (si hemos utilizado un molde no desmontable como el mío, la desmoldamos igual que cuando hacemos un bizcocho, dándole la vuelta de modo que la parte de arriba, se quedará de base y para evitar que ésta se pegue al plato o fuente que hemos usado para darle la vuelta, tendremos la precaución de colocar un papel vegetal entre ambas cosas. Volvemos a darle la vuelta para colocarla de forma correcta.

Para decorarla (esto es opcional) ya lo veis, unos montoncitos de nata montada y cuartos de fresa encima. ¡Lista para servir!


Notas:

Si veis que la mezcla de las filloas está demasiado líquida para poder hacerlas, añadís un poquito más de harina (ya que no todas absorben igual puede variar un poquito la cantidad a emplear) si por el contrario estuviera algo espesa de más, pues rebajáis con agua. Esto no tiene pérdida, hacéis una y según el resultado ya veis si hay que ajustar o no. ¡Ah! por supuesto el que tenga su receta favorita que la haga, no me voy a celar 😜

No es necesario engrasar la sartén o crepera de cada vez que hagamos una filloa. La masa al llevar mantequilla fundida hace que no se pegue. Yo solo engraso para la primera y si veo en algún momento que la masa se empieza a agarrar, engraso de nuevo.

Mi mermelada de fresa no luce nada como relleno en las filloas, porque he usado mermelada de dieta, y ya sabéis que tienen un color muy chuchurrío, pero luego en casa me dicen que no me queje de los kilitos si no me cuido nada. ¡Pues ya veis que sí! 

Yo también puse más anís...

Me estoy desayunando este trocito 😍



¿¿¿Algún valiente que se atreva a hacer la versión en chocolate con las filloas rellenas de nutella???

Espero que os haya gustado la receta y cómo siempre, nos vemos en la siguiente. ¡Besos!